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Las distintas generaciones de Blockchain

Desde la primogénita red creada con bitcoin hasta la aparición de las aplicaciones descentralizadas

La tecnología Blockchain ha logrado situarse como uno de los avances tecnológicos más atractivos y con mejor perspectiva en implementación y uso dentro de la concepción acerca de cómo interactúan estos con internet. Pero su historia puede entenderse como confusa.

El primer ejemplo de blockchain es incluso más controvertido. No existe información exacta de quien es su desarrollador o desarrolladores: El proyecto es Bitcoin, pero Satoshi Nakamoto se mantiene a día de hoy en el más profundo de los anonimatos.

La Blockchain empezó su viaje allá por 1991 con el gran problema de que por aquel entonces, los desarrolladores fallaron en su implementación práctica. Intentó configurarse a esta tecnología como una herramienta que ayudase a diseñar un sistema de sellado en el tiempo de documentos que no pudiese ser alterado. Sin éxito.

10 años después Nakamoto lanza la blockchain de bitcoin haciendo que con ello nazca la primera generación de la cadena de bloques

1ª Generación

Con el nacimiento de bitcoin, un sistema de pago peer to peer (P2P) en base a la blockchain que gradualmente se fue consolidando en el mercado. Esta primera generación está basada en un sistema de validación Proof-of-Work (prueba de participación: con una recompensa por la creación de un nuevo bloque que se asigna al minero que primero resuelva la operación)

Durante la innovación de esa 1ª generación de blockchain, el banco Goldman and Sachs decidió construir su propia cadena de bloques y se registra la primera operación de pago con BTC (bitcoin) en 2010 en la compra de dos pizzas, así como el nacimiento de otras monedas: LiteCoin y SwiftCoin, sumadas a Ripple en 2012.

Esta blockchain de bitcoin falló en ser capaz de dotar de eficiencia a las operaciones. De ahí surgió la necesidad de buscar aplicaciones reales de esta tecnología para resolver problemas reales.

2ª Generación

Ethereum fue la encargada de introducirnos en esta nueva etapa con su concepto de Contratos Electrónicos inteligentes (Smart Contracts). Además, ETH consolidó la idea de Proof of Stake (prueba de participación: sin una recompensa por la creación de un nuevo bloque), sentando las bases para el desarrollo de aplicaciones descentralizadas a través del uso del token estándar ERC20.

No obstante, Ethereum contaba con el mismo problema de fondo que afectaba a bitcoin: la escalabilidad y la poca velocidad en las transacciones. Para llegar a alcanzar el ratio de velocidad de una operación hecha a través del sistema bancario clásico es necesaria la existencia de una cadena de bloques mucho más poderosa y potente. En la actualidad existen numerosos proyectos orientados a mejorar esa rapidez en las operaciones: NASQAD en 2015 o los más recientes intentos de IBM que datan desde inicios de 2016; Google, Amazon o Microsoft actualmente están haciendo pruebas encaminadas a mejorar esa velocidad.

3ª Generación

Estamos entrando en este momento en esta tipología de cadenas de bloques en donde una mejor escalabilidad e interoperabilidad son los objetivos fundamentales a conseguir.

Ejemplos concretos son Cardano, Nano, Zilliqa o SPECK… (entre otros)

Nacen nuevos conceptos y formas de entender la cadena de bloques en el seno de este tipo de proyectos: no solo orientados a mejorar la velocidad de (seguir leyendo…)

chamatabogados • 1 julio, 2019


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